Du Gia Vietnam

Como fotógrafo y escritor, he usado muchos adjetivos para describir la maravilla de los lugares a los que he viajado. Entre ellos palabras como: ¡asombroso !, inspirador, asombroso (soy de California, lo siento), hermoso, hermoso, fascinante, etc., etc. 

Pero la aldea de Da Gia en Vietnam estaba más allá de estos simples esfuerzos descriptivos. Mi mente carece de la capacidad de resumir la primera mañana al despertar allí. Me encontré con una espesa niebla, cortando la visión hasta la punta de mis dedos y todavía con ganas de explorar atraídos por los olores y sonidos del misterio.

La experiencia y la paciencia demostraron una vez más su valor; la niebla se disolvió bajo el sol naciente, una claridad de profundidad entró en el mundo, junto con la presencia de la vida, en movimiento y quieta. Todo se reveló muy lenta pero inevitablemente: ninguna oscuridad puede resistir la llegada de la luz. 

Estar presente y observar este momento me recuerda una sola palabra que nunca antes había usado en mis viajes: mística.